16.2.07

Iridiscencias

Quiso el azar, que mientras nos dirigíamos hacia la comarca del Montsià el fin de semana pasado, descubriéramos este fenómeno óptico.

Era la primera vez que mis ojos contemplaban algo tan bello en el cielo. Había visto fotografias en la red pero jamás pensé que eso pudiera suceder en "nuestro" cielo. Algo sencillamente extraordinario para la vista.

Encima de nuestras cabezas se esconden verdaderas maravillas y de vez en cuando se dejan observar por ojos asombrados y agradecidos ante semejante espectáculo.

Espero que las disfrutéis tanto como yo.

















6.2.07

Algas Norte (3032m)

Andaba yo con el síndrome de abstinencia que se tiene a la mañana siguiente de haber disfrutado tanto en un monte (léase Anayet) , buscando desesperadamente algo para el fin de semana. No, no podía quedarme en casa, pensar en ello me deprimía, así que lo mejor era dedicarme 100% a mis estudios, ir al gimnasio un poco más de la cuenta y listo.

Que gracia, me lo creí!!!. A la que me descuidaba estaba mirando al techo imaginándome en dios sabe donde. Pasaba el día medio distraida en mis pensamientos y hurgando en la red a ver en que lugar podía haber una nieve en condiciones.


Cuando ya consigo calmarme (que remedio) el viernes recibo una llamada. Era Marc preguntando que íbamos a hacer el fin de semana, también tenían ganas de ambientillo. Oí tambores en la calle, o tal vez eran los latidos de mi corazón palpitando trastornado???

Le dije que porque no acercarnos al Algas Norte y merendarnos un 3000??? total sólo eran 1400 metros de desnivel positivo (pensé hacia mis adentros con la esperanza de que no se dieran cuenta y me quitaran esa fantástica idea de la cabeza). Creo que estamos todos un poco mal de lo nuestro.

Sábado por la tarde rumbo al Valle de Tena. Nos reunimos con Marc y Carmina en la entrada de Panticosa, teníamos reserva en el refugio Casa de Piedra. Cenita y a la cama. Me gusta estar en esos lugares, no se que tienen. Me gusta dormirme con el pensamiento de lo que me espera al día siguiente: el esfuerzo, el frío, el cansancio, el lugar........... que paranoya, verdad???

Salimos que aún era de noche. Supimos orientarnos bastante bien, no nos costó mucho encontrar el camino (menuda hay por allí montada!!). El día amanecía despejado pero poco a poco se convirtió en un cielo plomizo, raro.



Empezamos a subir y a subir y a subir y a subir............ algo divino!!!!






Compañeros de fatigas.



Vamos hacia al collado Argualas. Una pala detrás de otra.



En esos momentos en los que avanzo sola me doy cuenta de como se alborotan mis entrañas. Me siento pequeñita y grande. Estoy ahí, oyendo mi respiración agitada.



Contemplar este escenario me perturba. Siento como un latigazo recorrer mi espalda y de repente, toda mi piel erizada.







Ya falta poco para llegar al collado. Las piernas queman.



Y que me quemen me produce placer. Un deleite extraño.



Últimos pasos antes del collado. En ese momento me pregunto: de verdad que me gusta esto?? (momento trascendente conmigo misma)



Aún no hemos llegado. Todavía nos quedan un par de buenas palas antes de la cima.





Conseguidos los 3030 metros aún quedaban 2 por recorrer. Me quedé ahí, mirando. Las piernas me temblaban, la tensión de las horas de ascenso han hecho disminuir mis fuerzas, ni siquiera tengo ganas de pensar. Miro la estrecha arista que me separa del propósito que me llevó ahí arriba. Me quedé ahí, mirando. Fascinada por lo que veía. Y allí me quedé. Satisfecha y recompensada de mi dolorido cuerpo, pero sólo un pensamiento había en mi mente: regresar y no allí arriba precisamente, sino a casa.



Mis compañeros no titubearon tanto.



Ahora ya solo queda la marcha. Guardé unas cuantas fuerzas para ello, aunque no hizo falta, bajamos en un plis!!! no sabía que era tan divertido bajar deslizándose!!



Y así se acaba la historia de ese fin de semana. Y aquí estoy yo otra vez lloriqueando que pasen los días para volver a las andadas.


2.2.07

Vértice de Anayet (2559 m)

2º fin de semana del mes de enero de este año. La niebla nos acompañó desde les Borges Blanques hasta bien pasado Huesca. Que agobio!!!
Llegamos al párquing de Anayet muy tarde, cenamos un poco, echamos los asientos adelante y estendimos las esterillas. Perdón, no llevábamos esterillas, se nos habían olvidado. De todas formas dormimos muy cómodos. La noche muy fría y en el cielo creo que ya no cabían más estrellas, estaban todas!!!!!!!


En el aparcamiento había otro vehículo que también pasó la noche allí.
Teníamos muchas ganas de trastear con los crampones y el piolet nuevos por eso nos dirijimos a aquellas montañas. En ellas aún quedaba algo con lo que disfrutar.
Cruzamos la pista de esquí y fuimos en busca del barranco de Culibillas. Apenas había nieve pero sí mucho hielo.

Los infiernos al fondo nos acompañan.



Un blanco espectáculo nos recibe








Imponente el Middi nos saluda



Después de contemplar durante un buen rato tanta hermosura decidimos que había que continuar en busca de nuestro objetivo, allá, a la izquierda.



Habían huellas que marcaban diferentes accesos al collado pero elegimos una canal muy bonita junto a la mole Anayet (Pico)



La disfruté muchísimo sobretodo por las ganas que tenía de un escenario semejante.



Fue un trayecto corto y enseguida estuvimos arriba. Ya solo nos quedaban unos cuantos metros hasta la cima.



Magnífico Anayet (Pico) a mi espalda.



Últimos pasos hacia la cumbre



Es increíble todo lo que estoy contemplando desde aquí arriba. Estos ratitos son inolvidables.















Desgraciadamente llega un momento en el que se tiene que tomar la decisión de bajar de allí, hay que tener el valor de volver a la realidad. Regresar a casa.







Las sombras de la retirada




El fin de semana siguiente pensamos en volver por la zona y aprovechar las condiciones tan buenas que la nieve ofrecía. Tenía ganas de un 3000, pero eso............. eso lo postearé otro día.