20.6.07

Peña Foratata Occidental (2295m)

En noviembre de 2006, cuando nos dirigíamos hacia más arriba de Portalet donde habíamos quedado con Juanan para dar la vuelta al Midi , al pasar por Formigal me quede impresionada al ver la formidable mole rocosa que es la Foratata. Nunca antes la había visto, era la primera vez. Le dije a mi compañero que parara el coche, bajé de el y me quedé contemplándola sin entender como era posible que nadie hable de ella como lo hacen con el Midi o con el Anayet.

El sol estaba poniéndose y esto realzaba muchísimo más su belleza.




Al volver a casa busqué información sobre ella encontrando muy poca. Leí que era recomendable rapelar las dos chimeneas que hay para llegar a su cima por lo tanto pensamos que lo mejor sería esperar hasta estar un poco más acostumbrados a ese tipo de pasos.

El día elegido para su ascensión fue el primer fin de semana de junio de este mismo año. Quedamos con un forero de mendiak, Iván, con quien ya compartimos experiencias en el Cilindro de Marboré. Antes de llegar al parking de Formigal, donde habíamos quedado, allí estaba ella, altiva, envuelta en las últimas luces del día.



Hacía mucho viento y solo esperábamos que al día siguiente amainara. Cenamos un poco y nos fuimos a dormir. La mañana amaneció muy despejada y ventosa pero afortunadamente el viento dejó de soplar a las pocas horas de calentar el sol. Desde un poco más arriba de Formigal cogimos el sendero con marcas de PR (blancas y amarillas). Es un camino muy evidente que lleva hasta un collado y a partir de ahí se sigue hacia la derecha en dirección a las dos gemelas: Foratata Oriental y Occidental.

Todo esta cubierto por una intensa alfombra verde salpicada de cientos de florecillas de colores.





Llegamos a la altura del collado y el espectáculo nos sorpendió. Estábamos solos. Solamente había un sarrio que nos espiaba desde las alturas.





A partir de aquí el sendero está marcado con hitos y pasa por la base de la primera peña. Hay que procurar no perder altura.



Si por el lado de Formigal Foratata impresiona por el otro impacta más aún. Por su cara sur parece difícil acceder a ella pero por el lado norte parece imposible. Es espectacular. Es como si mientras subíamos hasta el collado hubiera crecido haciendo desaparecer cualquier posible ruta de acceso.



Me abrumó tanto que tuve que concentrarme en mantener la calma. Reconozco que no esperaba encontrarme un espectáculo similar. Me puse tan nervisosa que en un paso estúpido por una gran piedra inclinada, me atasqué, glups!!!

Llegamos hasta la base de la gran peña y almorzamos un poco a la vez que estudiamos las reseñas que llevábamos para no equivocarnos. Continuamos la marcha hasta el incio de una gran roca empotrada. Había que sortearla por la izquierda hasta llegar a un collado y a partir de ahí es donde empieza una chimenea con muy buenos agarres.
No lo teníamos nada claro. El terreno era muy descompuesto y no nos daba seguirdad. Delante nuestro habían subido un par de escaladores así que mis dos compañeros decidieron subir siguiendo sus pasos.
Esta es la primera canal que sube por la izquierda de la roca empotrada



Este es el collado donde empieza la chimenea



Mis compañeros y los otros dos escaladores que iban delante no tuvieron claro el camino que continuaba después de la chimenea por lo que decidieron volverse.





Como aún era pronto subimos a la Foratata pequeña, menos imponente que su hermana mayor pero igual de hermosa.









Después de caminar unos cuantos metros por una aérea arista llegamos a la cima de la Foratata Occidental (2295 m). Curiosamente el acceso a esta peña es más sencillo que el de la otra, sin embargo en el mapa no está indicado el sendero, tal vez por su poca altitud si la comparamos con la Oriental?? No lo se.







Foratata Oriental seguía impresionando la miraras desde donde la miraras. Hay montañas que vistas desde una prespectiva u otra no parecen tan imponentes e incluso se adivina el camino a seguir cuando a lo mejor en un inicio parecía imposible. Quién no se ha parado en la base del acceso al balcón de Pineta y se ha preguntado si realmente es posible subir por ahí? Cuando ya estamos prácticamente arriba comprobamos que efectivamente había un sendero, que no no nos habían engañado.
La sensación que da la Gran Foratata es que parece inespugnable desde arriba, desde abajo, desde un lado, es sorprendente.

Las vistas desde allí arriba son preciosas: Balaitús, Anayet, Infiernos......



Empieza a ser tarde así que decidimos que hay que volver. Con mucho cuidadito destrepando el camino andado. Al fondo el embalse de Lanuza, a la izquierda Foratata Oriental.



Fotatata Occidental detrás. Al fondo Foratata Oriental (2321 m)



Al llegar a casa y ver las fotos del día comprobé que prácticamente todas eran de la gran Foratata. Cuando estaba allí, después de haber renunciado a subir, pensé que no quería volver a intentarlo pero he cambiado de opinión, Foratata Oriental me espera y algún día llegaré a su cumbre.


Foratata Oriental (2341m)

13.6.07

Monográfico de escalada

El 26 y 27 de Mayo asistimos a un monográfico de escalada. Hay que ponerse las pilas!!!

El lugar elegido por el club fue el Parque Natural del Garraf, más concretamente en la zona del Pic del Martell. Desde allá arriba las vistas al mar son muy bonitas. Nos hizo un día muy soleado, demasiado diría yo para ese tipo de actividad.




En la fotografía poco se aprecia pero es una zona nueva y un tanto incómoda debido a la gran cantidad de vegetación existente por las paredes. Es roca caliza por lo visto preferente para empezar con las primeras clases.



Volvimos a repasar las técnicas necesarias para practicar este deporte con la máxima seguridad posible. Recordatorio de todos los nudos necesarios. Como colocar los gatos para sacarles el máximo partido, como encontrar el centro de gravedad para poder mantener el equilibrio en la verticalidad de la vía, sobretodo cuando existen presas minúsculas. Y así con una serie muy larga de métodos para ejecutar con destreza esta novedad.

Muy importante estar atento cuando se asegura. No perder de vista los movimientos del compañero que asciende, anticipar sus movimientos dando y retirando cuerda. Estar pendiente y preparado ante una posible caída ya que tanto el que cae como el que sujeta pueden recibir un fuerte impacto o contra el suelo el que baja o contra la pared el que asegura.



Muy buena roca con mejores agarres, sobretodo para un principiante.





Este fue sin duda el paso más técnico de todo el día. Al llegar a ese punto me quedo bloqueada. De pronto no confio en mis gatos ni en los agarres y me repito a mi misma que no puedo y que no puedo. Mientras digo eso esta claro: no puedo. Hasta que llega un momento en que decido desterrar ese pensamiento de mi cabeza y, oh!!! sorpresa!!! sí que podía. La mente juega un papel primordial en esta disciplina, no hay que olvidarlo.



Es un tanto desplomado y automáticamente desaparecieron de mi vista todos los agarres.



Compartimos el día con Marc y Carmina quienes nos invitaron a cenar y a dormir a su casa.

A la mañana siguiente nos esperaba la roca montserratina. Menuda diferencia de una escuela a otra!!!

Como ya no había tanta teórica que dar nos dedicamos completamente a la práctica por lo que pudimos avanzar mucho. No recuerdo el nombre del sector a donde nos llevaron pero sí diré que está un poco más arriba de la ermita de San Joan. Ese mismo camino lleva a lo que antes fue algún tipo de construcción (hoy en ruinas) el cual atraía a un buen número de visitantes.



El tipo de roca en este caso fue conglomerado. Me gustó muchísimo, los agarres aunque chiquitines me parecieron extraordinarios. Cogía las presas a modo de pinza con lo cual mis antebrazos no sufrían tanto. Los gatos se pueden cantear formidablemente dando una seguridad mucho mayor. Era como subir por escalones pequeñitos.





Era el quinto día que estaba escalando y ahora realmente lo disfrutaba. Aunque estaba algo tensa no sufría el estrés del primer encuentro (en Margalef) ni el agobio del día que estuvimos en Vilanoba de Prades. Estaba contenta, muy contenta.







La primera y última vez que estuve en Montserrat fue hace unos 20 años y pico, en plena efervescencia adolescente. No recordaba que alquel lugar fuera tan bello. He visto muchas fotografías de esa montaña pero de todas maneras me sorprendió el entorno.







Sí, creo que ahora sí, ya le estamos pillando el gustito a esta forma de andar por el monte.



Ese día me dejó un sabor de boca extraordinario así que, hasta la próxima!!!