Un paseo por los Infiernos
El primer fin de semana de septiembre, de este mismo año, viendo que la previsión meteorológica era muy buena para esos días, hicimos planes para subir al Pico Infiernos, que son tres: Occidental(3075m), Centra(3083m) y Oriental(3079m). Hacía bastante tiempo que desde la gasolinera que hay antes de subir a Formigal me había llamado la atención el color de esas montañas y la enorme marmolera que la cruza.
Llegamos el sábado por la tarde para cenar en el refugio Casa de Piedra y pasar allí la noche.
Antes de que amaneciera iniciamos el largo camino hacia nuestro destino. Subiremos por la cuesta del fraile siguiendo el sendero GR11 que nos llevará hasta el cuello del Infierno, pasando por el embalse de Bachimaña y los ibones azules. No hay nadie, solamente encontraremos gente que ha pasado la noche en los ibones azules, un lugar realmente extraordinario.
El alba nos sorprenderá poco antes de llegar al embalse de Bachimaña.

Lo que al inicio era un sendero cubierto de vegetación, rodeado de árboles, acompañados por el murmullo del río y el estruendo, en ocasiones, de las varias cascadas que vamos encontrando, es ahora un paisaje asombroso, intenso, soberbio. Hemos llegado al ibón azul inferior. No esperamos encontrar la inmensa amalgama de colores con la que nos topamos y por si fuera poca la grandiosidad del entorno, el ibón juega a desdoblarlo, reflejándolo en el espejo de su superficie. A la izquierda asoman magníficos los tres picos Infiernos y a la derecha, más pequeño pero no menos formidable destaca con sus modestos 2959m el Pico de Pidrafita, quien también parece invitarnos a su conquista.


El lugar cada vez parece más volcánico y posiblemente podría parecer lo que imaginamos es el infierno si no fuera por el rastro de lo que queda del glaciar y que parece refrescar lo que tal vez pudo haber sido, millones de años atrás, una caldera.

Al llegar al cuello del Infierno me pregunto donde cogimos el túnel que nos desvió en el tiempo. No puede ser cierto lo que tenemos delante!!! Es posible que Tebarrai (2916m), tan sobrio, pueda ser tan hermoso? Allí nos quedamos contemplando esa insólita belleza, mientras reponíamos fuerzas para afrontar lo que aún nos quedaba por delante.

Confome vamos ganando altitud las vistas son cada vez más sorprendentes. Vemos, a lo lejos, el gran Midi d'Ossau, las Frondellas, Balaitus, Arriel....

Del collado cogeremos el sendero que sube claramente hacia la izquierda (Sur)aunque está marcado con hitos resulta un tanto confuso ya que el terreno está muy descompuesto. Decidimos subir por la estrecha y aérea arista y seguir por ella hasta llegar a la altura de la marmolera.

Destrepamos unos pocos metros y flanqueamos el estrechísimo camino que nos ha de llevar a la base del primer Infierno, el Occidental. Habrá que extremar muchísimo la atención. Tenemos que bajar y seguir por la marmolera hacia arriba. Hay un montañero con jersey rojo que nos marca aproximadamente a donde tenemos que llegar y de ahí seguir trepando hasta llegar al collado.

Paso a paso iremos avanzando ignorando el gigantesco tobogan que tenemos a nuestros pies.

Ha sido un rato de lo más entretenido. Finalmente llegamos al collado, desde allí las vistas vuelven a ser asombrosas: Pico y Vértice Anayet, Bisaurín, Castillo de Atxer y otros más que no identifico.

Mire donde mire el Midi siempre capta mi atención.

Ahora treparemos por una chimenea (II) y seguiremos la arista hasta llegar a la primera cumbre. De ahí solo será caminar por la ancha cresta hasta completar las tres cimas. Por delante nos queda aún el Pico Central y el Oriental.

Enfrente divisamos Vignemale, los ibones azules y el embalse de Bachimaña

Y si afinamos más la vista también contemplamos el Circo de Gavarnie, Astazous, Cilindro de Marboré y mi adorado Perdido.

Al cruzar la blanca marmolera contemplo a mi izquierda..........

.......los vestigios descarnados de un glaciar desahuciado.

Atrás dejamos ya el Occidental.

Una vez conseguidas las tres atalayas tomamos la elección de bajar al refugio por el collado de Pondiellos, decisión afortunadamente sin consecuencias ya que es un camino difícil, confuso, muy aéreo y presto a la caída de piedras. A la vista tenemos el Pico de los Arnales (3002m) el cual dejaremos para otro día, estoy muy cansada de trepar-destrepar, mentalmente he padecido mucho esa bajadita del Infierno Oriental y aún queda un desnivel muy grande por un camino poco amable hasta llegar a Baños de Panticosa así que prefiero guardar fuerzas para la vuelta.

También tenemos una preciosa vista del circo que conforman los picos de las Argualas: Pico de las Argualas, Pico de Algas, Garmo Negro, Ibones de Pondiellos y la Basa de la Galabrosa.

Hemos perdido desnivel para volver a ganarlo hasta el collado de Pondiellos por el que bajaremos hasta regresar nuevamente al refugio. Desde allí arriba aún contemplaremos a esos colosos que se alzan sublimes y que durante todo el día nos has observado atentamente.





























