27.11.07

"Las Cabadas" Arenas de Cabrales

Me viene a la mente el recuerdo de las vacaciones y de lo hermosa que es Asturias. Reverbera en mi memoria el Picu, como si hubiera sido este mismo fin de semana que estuve allí. Me acuerdo del primer día en Atxarte, luego en la Rioja, y después esa preciosa tierra de roca caliza y manto verde.

Hemos pasado unos días en Arenas de Cabrales y ya es hora de ir hacia Pandébano, ese mismo viernes por la noche hemos quedado con Josu y Joserra en un vivac de la canal de la Celada para subir al Naranjo. Hace muchos días que no he escalado nada (de lo poco que hemos hecho) y estoy muy nerviosa. Veo en el cámping Naranjo de Bulnes (allí nos darán las reseñas) que hay una pequeña escuela de escalada un poco más arriba de donde estamos, así que me vendrá muy bien para templar los nervios antes de irnos.



Una vez dejamos el coche al final de la pista, seguir por el camino evidente, hasta que el mismo se convierte en un sendero. Deberemos continuar hacia la izquierda siguiendo unas marcas amarillas. No tiene pérdida, el lugar es muy intuitivo. La flecha amarilla marca donde están los bordillos.



A la hora que llegamos estamos solos pero no tardarán en aparecer otros escaladores para hacernos compañía. Empezamos con un IV+ demasiado sencillo como para añadirle el "+".



La número 9, un V+, facilón facilón o igual es que íbamos muy alegres ese día. Creo que les han dado demasiado grado. Sin embargo la número 6, otro V+, era difícil difícil.




La cuestión es que nos hemos metido en ambiente para lo que aún nos espera.


Y llegó la hora de dejar atrás los bordillos para aventurarnos en cosas de mayores




Aún sueño con Asturias.

13.11.07

La diosa Culibilla (Foratata Oriental 2341m)

Cuenta la leyenda que:
"Anayet y Arafita eran tal vez lo dioses más pobres de la montaña, les habían despojado de sus pinares y abetales, ni siquiera fresas o chordones poseían, hasta sus ganados escasearon y sus senderos se convirtieron en paso de contrabandistas.
Anayet y Arafita eran pobres pero trabajadores y honrados, poco les importaba que los otros dioses los despreciaran porque ellos en su pobreza eran felices. Es más, tenían un tesoro que por nada cambiarían: una hija preciosa, la diosa Culibilla a la que el cielo dotó de todas las bellezas y cualidades entre las que destacaban el candor y su hermosura. Nada quería saber de las pretensiones de los dioses pirenaicos.

Sus mejores afectos eran sin duda hacia los corderillos que competían en blancura con los inmensos heleros y glaciales que rompían el verdor de sus montañas .Y mas aún amaba a las humildes y trabajadoras hormigas blancas que durante el verano continuaban blanqueando la montaña, hasta el punto que Culibilla la bautizó con el nombre de Formigal.
La tranquila paz se acabo el día que Balaitus se enamoró ardientemente de Culibilla.
Balaitus era el revés de la medalla: fuerte, poderoso, temido por todos, nadie se oponía jamás a sus deseos. El amasaba las terribles tormentas del Pirineo y forjaba los rayos capaces de destruir todo lo que le apeteciera. Violento como ninguno, cuando se enfadaba hacía correr sus carros por encima de las nubes, haciendo estremecer hasta los cimientos de las montañas.
¿Cómo iba a ser feliz Culibilla con ese dios? Naturalmente, lo rechazó como a todos los demás que la habían pretendido, pero en mal momento ya que era la primera vez que a Balaitus lo rechazaban, así que este juró raptarla. Anayet y Arafita temían sus furores pero, ¿qué podían hacer los pobres por defender a su hija?
En tres zancadas dicen que se presentó Balaitus ante Culibilla decidido a cumplir su propósito. Las montañas estaban atónitas, sin atreverse a defender a la hermosa y desgraciada diosa. Balaitus era el Zeus de aquel Olimpo. Y dice la leyenda que entonces Culibilla, al verse perdida, gritó: ¡A mí las hormigas!
A millares acudieron de todos los sitios las hormigas blancas las cuales empezaron a cubrir a Culibilla ante los ojos de Balaitus que, horrorizado, emprendió la huida.
Culibilla, en el colmo de la amistad y el agradecimiento, se clavó un puñal en el pecho para guardar dentro, junto a su corazón, todas las hormigas: es el foru de Peña Foratata.
Y cuentan, que los que suben al Forau de la Peña pueden oir claramente los latidos de Culibilla, la diosa agradecida.
Y aseguran también que en Formigal, desde entonces, ya no hay hormigas blancas: todas las tiene ella."


La leyenda de Formigal




Hace tiempo que al pasar por Formigal (nos dirigíamos más allá de Portalet) una Peña blanca, recortada sobre un fondo azul precioso me llenó los ojos cuando la vi por primera vez. Nunca había oído hablar de ella, no conocía su nombre, tampoco si era posible acceder a su cumbre. Al día siguiente, a la vuelta (ya había averiguado de quién se trataba), al pasar de nuevo por allí la miré y me dije: ¡¡así que te llamas Foratata!!. Desde entonces que cada vez que me acercaba sentía mi corazón encabritarse, los ojos brillar cuando la contemplabla y la emoción que he sentido me ha hecho soñar una y otra vez en conquistarla hasta que este mismo fin de semana he podido estar en su cima y atisbar lo mismo que observa ella, impávida y preciosa. Con su pobre altitud a la sombra queda de los grandes pirenaicos que la rodean, pero no chica a mis ojos. Y sin saber porqué, ella es inmensa en mi corazón.

Somos siete camaradas: Gabi, Isa, Kepa, Iván, Josu, Luis y yo. Hemos dormido cerca del Holtel Melià que hay en la parte alta de Formigal. Ya está amaneciendo. Desayunamos y salimos hacia la bella. El viento sopla helado pero nosotros, siete compañeros con un único objetivo, seguimos adelante.



El acceso que elegiremos para subir será el que he marcado en la fotografía. Una parte del grupo subirá por la parte derecha y la otra por la parte izquierda. Bajaremos por los dos rapeles que hay señalados en la parte derecha. El primero está en el borde de la arista y el segundo en un pino. Podría hacerse sin cuerda pero es recomendable llevar una (el terreno no es muy seguro, está muy descompuesto), con 40 metros es suficiente. También será útil algún lazo grande y algún fisurero.



Chimenea de la izquierda.


Segundo largo.


Llegando a la arista.




Cada vez estamos mucho más cerca de la cima. Detrás, a la derecha Foratata Occidental.




Foto de cima para el recuerdo.


Ahí arriba el viento ya no sopla y el sol nos acaricia. Una pequeña tregua antes de emprender el descenso. Miremos donde miremos, el circo de montañas que nos rodea es formidable. Reconozco caminos recorridos en algunas y trazo otros nuevos en mi mente, en otras.





Después del breve momento al calor del sol de otoño nos vamos. Rapelaremos la primera chimenea desde la arista hasta el pino.




La segunda chimenea se rapelará desde el pino hasta el collado donde iniciamos el primer largo.




Me cuesta irme, no puedo evitar volver la cabeza atrás mil veces.


Delante aún quedan promesas por cumplir y muchos más pasos que dar.


El hombre y la grandiosidad de lo que le rodea. Somos diminutos en un colosal escenario.


Foratata Occidental (izquierda) y Foratata Oriental (derecha). Ambas hermanas vestidas para la ocasión, ataviadas de la algarabía cromática de la madurez de un ciclo.



Magnífica figura blanca la que se levanta de entre el manto verde de Formigal. Imposible pasar inadverdida. Ay Foratata!!! distraída me pillaste una tarde de otoño y encandilada me dejas partir sabiendo que mi mente te llevará siempre conmigo.

Foratata Occidental (2295m)

7.11.07

Pico Montredón 859m (por las crestas de la Seda)

Esta es una excursión por la Sierra de Llabería preciosa y sobretodo muy entretenida. He perdido la cuenta de las veces que hemos estado ahí arriba contemplando las sensacionales vistas al Mediterráneo, a la Mola de Colldejou, La Miranda, la Argentera, el Montsant, etc... Bien vale la pena perderse una mañana soleada de otoño o invierno por esos maravillosos parajes.

La ruta la iniciamos en la población de Pratdip (223m) y seguiremos la ruta marcada (GR)y más tarde puntos azules, hasta llegar a un camino ascendente a la izquierda que nos indica "Montredón". Serán 636m de desnivel hasta la cumbre y tardaremos unas 4.30h, con paradas, en hacer todo el recorrido completo incluyendo la ascensión al Cavall Bernat (el tiempo empleado dependerá del nivel físico de cada uno y de la cantidad de gente que vaya en el grupo).

Por la pista


Pratdip


Por el sendero ascendente.


Conforme avanzamos tenemos una mejor panorámica de lo que nos rodea y de hacia donde nos dirigimos.



Pratdip cada vez más lejos


Subiremos por la arista que vemos a la derecha



No es una cresta en absoluto difícil pero si que hay que prestar atención en algún paso. Las manos las echaremos en numerosas ocasiones.





A no ser que se padezca un vértigo patológico, se disfrutará mucho de la subida ya que el tener que ir trepando(I) nos hará apreciar mucho más el haber conseguido el objetivo marcado. Es una pequeña dificultad añadida a la ruta que la vuelve mucho más estimulante.





Una vez superada la cresta encontraremos una chimenea de unos 6-8 metros, por la cual acceder para seguir nuestro camino: "Pas del Ciscu". Está equipada con unas cadenas para facilitar el progreso. Los menos intrépidos podrán esquivar este paso ladeándolo por la izquierda.





Unos metros más arriba volveremos a usar las manos un poquito más.


Ya hemos superado la parte más difícil, ahora solo nos quedará llanear hasta la cima de Montredón que ya tenemos ahí enfrente.


Este será nuestro segundo objetivo: el Cavall Bernat (804m).


No es complicado llegar. Bajaremos por sendero evidente, siempre hacia la inmensa mole rocosa. Cruzaremos una pedrera y esta nos dejará en la base del Cavall Bernat. Está marcado con hitos. Ya solo tendremos que subir por el empinado corredor y trepar(algún paso de II) hasta conseguir la cumbre. En esta ascensión habrá que tener mucho cuidado, sobretodo aquellos que no estén acostumbrados a este tipo de terreno, aunque no tiene complicación, es un tanto expuesta y es fácil tirar piedras a los que puedan estar subiendo. Así que habrá que prestar mucha atención.



Vistas de lo que dejamos atrás. Montredón.


Trepando por las repisas


Las vistas desde la cumbre son magníficas. La Mola de Colldejou al fondo.


Cruz de Llabería, els Frares, a la derecha.


La Mola de Colldejou.


Montredón.


La vuelta la haremos por el mismo camino de subida.




Una vez en el inicio de la canal cogeremos el sendero que sigue hacia la izquierda y bordearemos la enorme roca.



Seguiremos el camino que desciende ligeramente a la derecha hasta adentrarnos de nuevo en el bosque. Allí encontraremos que las marcas de PR (blancas y amarillas)giran a la izquierda (dirigiéndose a Colldejou). Para ir a Pradip habrá que seguir el sendero de la derecha. Más adelante volveremos a encontrarnos en un cruce, seguiremos recto por el sendero que se adentra en el bosque hasta llegar a la pista por la que subimos al inicio de la excursión. En pocos mimutos más llegaremos a Pratdip.



No se porque razón es un lugar al que siempre me gusta volver, un camino que siempre me gusta recorrer. El olor penetrante a pino que me llevo a casa cada vez que estoy por Llabería se me graba profundamente en mi corazón y en mi mente diciéndome que tengo que regresar, que tengo que volver a tocar esas cálidas rocas que llevan a la cima de Montredón, una montaña singular, un navío que salió del mediterráneo encallando en lo alto de la sierra, desde la cual se contempla mi querida tierra y mi querido mar.

NOTA: Las fotos son de mi archivo particular y de diferentes días. También hay alguna de
Kepa

5.11.07

CÒSMIC (La Mussara)

Bonito nombre para un sector. Ciertamente las vistas que tenemos desde el son preciosas, sobretodo cuando la luz del otoño, al medio día, enciende todo lo que abarca nuestra mirada.

No hay ni una sola nube en el cielo, el sol no puede ser más radiante y la temperatura, pese a ser un poco fría para estas fechas (12º), resulta agradable. Hemos cogido los cachivaches de escalar y con ellos a la espalda casi que llegamos a Vilaplana, pero que tontos, no es tan abajo, en la reseña lo pone bien claro: Les Airasses, situado bajo el pueblo de la Mussara. Han sido unos 20 minutos entre subir y bajar por el espeso bosque de pinos, tejos, coscojas, acebos..... El olor a hongos es muy penetrante y caminar entre esa vegetación es muy placentero. Lo hemos tomado como un precalentamiento.


Siempre me ha llamado la atención el pueblo abandonado de la Mussara, desde allí tenemos el mejor mirador de todo el campo de Tarragona. Situado a 990 metros, tenía 24 viviendas además de la iglesia y el xalet de les Airasses. Este xalet era un refugio para excursionistas, situado en la punta del mismo nombre, y realmente es un balcón privilegiado. Este refugio data del año 1926, actualmente solo quedan vestigios de lo que algún día ocurrió en aquel lugar.

NOTA: Las fotos no son de este fin de semana, son de mi archivo particular. Desgraciadamente me olvidé la cámara de fotos en casa (últimamente mis despistes empiezan a resultarme un tanto preocupantes). La sierra estaba preciosa, engalanada con los tibios colores de esta bonita estación, la luz del sol era cálida, dorada y conforme caía la tarde iba cubriendo de tonalidades rojizas las rocas y el bosque. El otoño es brevísimo en este lugar, solo espero volver pronto para llevarme conmigo una muestra de lo que es.



En el centro de la Vila aún queda en pie la iglesia y la balsa (actualmente restaurada) que recogía el agua de la lluvia, agua de la cual se abastecían sus habitantes por la falta de fuentes en el lugar.









Los bordillos en donde escalaremos hoy son de unos 6-8 metros y van a salir a este mismo balcón. Bajaremos por la parte izquierda de les Airasses y allí nos encontraremos con la primera vía. En total y según las reseñas hay unas 14 ó 15 que van del IV al 6b. Tuvimos gran cantidad de espectadores que miraban con curiosidad el empeño que poníamos en subir por un lugar más difícil que por donde lo hacían ellos. El equipamiento deja bastante que desear, los descuelgues son parabolts y en algunos sectores que también hemos estado, El Teix, casi que es mejor descolgarse de uno de ellos. Está todo muy oxidado y no nos da mucha confianza, nos decimos que tenemos que aprender a resolver conflictos de ese tipo y que siempre no vamos a encontrar los equipamientos flamantes. Decir que de todas las escuelas en las que hemos estado en Tarragona, es la más descuidada, e imagino que por falta de medios.



Creo que el mejor lugar para acceder a la Mussara, viniendo de Reus es desde l'Arbolí y atravesando lo que antiguamente eran las instalaciones militares de "Los Castillejos". Personalmente es la zona que más me gusta y que más disfruto cada vez que vamos. Este domingo había muchísima gente buscando rovellons (níscalos), muchos coches aparcados en la carretera y para mi gusto, demasiada gente merodeando por el pueblito.



Hemos quedado a comer en el Regufio La Mussara(629750484) con unos amigos pero como aún es pronto nos acercamos al sector La Quilla (El Teix) y hacemos el tonto un buen rato. Ha sido muy divertido porque más que escalar lo que hemos hecho ha sido experimentar con los gatos en la roca, sobretodo el equilibrio. Uno de los "ejercicios" ha consistido en intentar subir sin tocar la roca con las manos y si se tocaba, solamente hacerlo con la punta de los dedos, evitando a toda costa agarrarse con ellas. Otra de las ideas se basaba en buscar un apoyo para un pie y una mano y soltar el otro pie y la otra mano e intentar equilibrarse sacando el culo. Mi compañero creo que se lo ha pasado mejor que yo, se reía de mí diciéndome que meneaba demasiado las caderas mientras intentaba no caerme, que más que escalar parecía que le estaba dando clases de la Danza del Vientre. En fin!!

Ha valido la pena el rato empleado porque luego hemos subido la misma vía por un lugar con agarres menos evidentes y con menos trabajo que al principio, creo que algo hemos progresado.

Estas son fotos de este verano pasado en el sector "El Parvulari" (El Teix)





La Mussara tiempo atrás